En uso externo es un gran cicatrizante y antiséptico, nuestra cultura indígena utiliza el polvo de sus hojas para curar el ombligo de recién nacidos.
En la medicina MBU tiene la esencia de la alegría y la energía de celebración.
Karukinka festeja al Arrayán a diario en el jardín, sembrado de semilla, agradeciendo sus medicinas ancestrales propias de este territorio.
Las tinturas madres son suministradas por gotas, cuya dosis corresponde a cada gota por kilo de peso corporal, esa es la máxima dosis correspondiente a uso saludable.
La duración de las tinturas madres es de 2 años, tiempo donde los principios activos se mantienen vigentes.

